La pregunta es ¿Se puede monitorear un incendio, de incidencia regular, con datos abiertos/públicos o similar?
Monitorear no significa, por lo menos no en las condiciones y el alcance que uno puede hacer con los datos desde su casa, saber y conocer el día a día de siniestros tan importantes como el que está sucediendo en la Comarca Andina chubutense. A lo que podemos aspirar es a utilizar las herramientas (todavía) públicas y libres, el acceso (todavía) libre a datos fundamentales para trabajar y a la utilización de indicadores conocidos para tal fin. No me parece poca cosa.

¿Qué hicimos acá? Luego de darle muchas vueltas al asunto, llegué (creo) a la mejor manera de estimar lo único que podemos saber en este caso: la superficie quemada. Y el verbo es fundamental, porque solo vamos a poder detectar, estimar (obviamente con un grado de error, como toda estimación) la superficie ya reconocida como quemada.
Para eso utilizamos 3 «herramientas». La primera es la gran biblioteca de imágenes satelitales que posee el GEE (gran cosa, nos evita ir a buscarla manualmente como en otras épocas) con un rango temporal preconocido y al mismo GEE para el procesamiento y «recorte» del área bajo estudio. Luego, combinamos 2 índices canónicos, el NBR (Normalized Burn Ratio) – Índice de Quemado Normalizado y el NDVI (Normalized Difference Vegetation Index) – Índice de Vegetación. Son índices espectrales que trabajan de forma diferente pero que al combinarlos, generamos una validación cruzada para mejorar la clasificación. Es decir, para detectar áreas quemadas. En los términos de estos indicadores, zonas con alto valor de NBR y bajo valor NDVI, conjuntamente. Sin entrar en tecnicismos, con esa combinación nos aseguramos la reducción de falsos positivos (desde cuerpos de agua hasta zonas montañosas sin vegetación, por ejemplo). Sumado a que ya conocemos la zona afectada, estimamos que los resultados son «buenos».
Debajo está el botón con acceso a la App de monitoreo de incendios de la Comarca Andina. Si seteamos la fecha del ultimo mes (todo enero), tenemos 30.000 hectáreas quemadas. Si analizamos la ventana desde diciembre, son 37.000 hasta febrero. Reitero, porque es importante; esa superficie no es la del incendio activo, es la zona ya quemada. Es decir, hoy tenemos el doble de superficie comprometidas si sumamos lo quemado + lo activo.
La idea es ir actualizando la consulta temporal de la App y que cada semana se pueda sumar más imágenes para los cálculos de superficie y poder analizar cuánto bosque estamos perdiendo.




